
Esta tarta es facilísima y de esas recetas que os van a salvar en más de una ocasión. De verdad, os vais a acordar de mí… ¡para bien! Es perfecta cuando tienes invitados, quieres preparar un postre rápido o simplemente te apetece algo de chocolate sin complicarte demasiado.
Ingredientes para la tarta de chocolate y yogur:
-200g de chocolate negro (60-70%)
-160g de mantequilla
-4 huevos
-40g de azúcar moreno
-40g de azúcar blanco
-75g de harina
-1 yogur natural
-Frutos rojos y nata para decorar
Receta para la tarta de chocolate y yogur:
Lo primero que hago es derretir el chocolate junto con la mantequilla. Podéis hacerlo en el microondas, en tandas cortas para que no se queme, o al baño maría, como prefiráis. Cuando esté bien derretido y tengamos una mezcla lisa y brillante, lo dejamos templar un poquito.
Mientras tanto, bato los huevos con el azúcar blanco y el azúcar moreno. Aquí está uno de los trucos para que la tarta quede tan ligera: hay que batirlo bien, hasta que la mezcla esté muy aireada y haya aumentado un poco de volumen.

A continuación, añado el yogur a la mezcla de chocolate y mantequilla y lo integro bien. Cuando esté todo mezclado, incorporo el chocolate poco a poco a los huevos batidos, mezclando con suavidad para intentar mantener todo ese aire que hemos conseguido al batir.
Por último, tamizo la harina directamente sobre la mezcla en dos veces y la incorporo con movimientos envolventes. No hace falta batir de más; simplemente mezclamos hasta que no queden restos de harina y tengamos una masa homogénea.
Vertemos la mezcla en un molde previamente engrasado con mantequilla y espolvoreado con un poquito de harina. Horneamos durante unos 20 minutos a 180 ºC, con el horno previamente precalentado.
A mí me gusta que quede muy cremosa en el centro, pero aquí podéis jugar con el punto que más os guste. Si la queréis todavía más líquida y casi fundente por dentro, podéis sacarla unos minutos antes. Y si preferís una textura un poquito más cuajada, simplemente dejadla unos minutos más.
Una vez fuera del horno, me gusta dejarla reposar unos minutos antes de desmoldarla. Para terminar, yo la he decorado con unos frutos rojos, un poquito de azúcar glas y nata montada. Pero podéis servirla también tal cual, porque os aseguro que no necesita mucho más.


El resultado es una tarta de chocolate súper cremosa, sencilla y rápida, de esas que conviene tener siempre a mano. Os va a salvar en más de una ocasión, sobre todo cuando queráis preparar un postre casero y no tengáis demasiado tiempo.
¡Espero que la hagáis y que os guste tanto como a mí!
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Para una presentación impecable, sirve este postre en alguna de nuestras piezas de la colección de Vajilla CO y completa el conjunto con los elementos de nuestra categoría de decoración para lograr una mesa perfecta.